Mostrando entradas con la etiqueta Mitos y Leyendas del Sujetador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mitos y Leyendas del Sujetador. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de abril de 2012

El sujetador y las patologías mamarias


Se ha escrito poco o nada sobre este asunto. Lo que si se ha hablado mucho sobre ello.

Una de las patologías es el cáncer de mama que puede detectarse con precocidad y que diagnosticado y tratado a tiempo no evoluciona de forma lesiva y los tratamientos son muy efectivos.

No es la única patología que afecta la mama, y afortunadamente es porcentualmente de las menos frecuentes, por lo que es necesario visitar de forma regular a los médicos senólogos, quienes tienen una visión general de este tipo de patologías, y que tienen en cuenta todo el universo de la enfermedad, sus consecuencias y los consejos para resolverlo.

Pero hablemos del sujetador. El sujetador es el culpable de muchas patologías y lesiones, pero siempre están asociadas a su uso inadecuado o su uso incorrecto. Algunas de ellas son detectables de inmediato, como las marcas en la piel o bultos de grasa que se convierten en callosidades, como consecuencia de que un elemento rígido de esta pieza de lencería presiona de forma constante un lugar concreto del pecho.

Evidentemente las marcas en la piel que coinciden con una costura del sujetador, o un bulto de grasa que está localizado donde se acaba el aro, son temas que se pueden evitar, usando el sujetador correcto para la morfología de la usuaria, y calzando la talla y la copa correctas.

En este blog, insistiremos siempre en este asunto. Es imprescindible dar a conocer el dato que manejan muchos médicos senólogos, que indica que la mitad de las consultas por dolores mamarios, se resolverían utilizando bien el sujetador.

Y utilizar bien significa, determinar el patrón que mejor se adapta a la morfología, conocer y utilizar la talla y la copa correctas, y usar la prenda adecuada en momentos como el de practicar deporte, que permite mejorar considerablemente esta patología.

Es importante asistir de forma regular al especialista, tanto en la salud, como el/la profesional experto/a que debe atenderla en la tienda, quien debe ayudarle  (si usted así lo requiere) a buscar la prenda que mas se ajusta a sus necesidades.

sábado, 28 de agosto de 2010

Breve historia del sostén. (brassier, corpiño, sujetador, soutien, bra, reggiseno,...)

La forma de vestir de cada época, ha decidido la forma que debe tener la ropa íntima.
La propia evolución de las estéticas de cada momento, han impuesto de forma decidida qué se había de usar y qué no, tanto en hombres como en mujeres.
Sin embargo está claro que la morfología femenina, ha requerido artilugios y piezas de ropa interior que ayudaran a modelar la figura. La Historia nos enseña, que el sujetador ha acompañado a las mujeres siempre asociado al concepto estético de cada momento. El pudor, la comodidad, la seducción, la protección, el estilo de vida o la distinción, han marcado la función a cumplir del sujetador.
Las primeras en utilizar una pieza que sujeta el pecho fueron las mujeres de Creta unos 1.700 años a. de C,. Con el fin de “sujetarlo”. Entre las Romanas llevar sujetador, (strophium) significaba no sólo sostener los pechos sino ser civilizadas, Las mujeres bárbaras no llevaban nada y los pechos iban libres.

Hay referencias de prendas muy parecidas al actual sostén, descubiertas en la restauración de un castillo del Tirol austriaco del siglo XV, donde se descubrieron unas piezas de ropa interior, que eran usadas o bien por las damas pudientes de la alta sociedad o bien por "mujeres de vida facil". Su sentido mas erótico que otra cosa daba a esta pieza un perfil poco decoroso, por lo que fue mal visto su uso y por lo tanto repudiado socialmente. 

Sobre 1550, Catherine de Médicis, esposa del Rey Enrique II de Francia, introdujo las tallas ajustadas y los pechos oprimidos con sus corsés, unos artefactos diseñados para estrechar la cintura de las mujeres desde 12, hasta 32 centímetros, realzando el busto.
Eran muy incómodos y dolorosos. Catalina de Médicis puso en vigor una prohibición a las cinturas anchas para asistir a la Corte Real de Francia en 1550. Así se iniciaron 350 años de tortura para las mujeres, que vivían con el diafragma oprimido constantemente por las rígidas varillas de los corsés.
Los salvainfantes o los miriñaques aprovecharon la estructura rígida de los corsés y unos tirantes, para sostenerse.
La moda de los miriñaques, provocó que además de las "carcasas" de metal de los corsés, també hubiera carcasas de metal para "abombar" las faldas.
En 1832, la familia Peugeot, constituyó su empresa y de la fabricación de hojas de sierra, pasaron también a producir ballenas para corsés y después miriñaques. En 1897 fundaron la "Société des Automobiles Peugeot".

Tanto si era verano como si era invierno, el corsé provocaba problemas para respirar y, con frecuencia provocaba desmayos, pero las mujeres de la alta sociedad europea lucían una figura entallada y hacían evidente que no estaban embarazadas y si lo estaban, lo disimulaban.
Por este motivo no era extraño padecer sofocos, problemas menstruales y abortos.

¿Quién inventó el sostén?

Existen varias versiones sobre quién inventó el sostén, desde los descubrimientos an el siglo XV hasta la modista Herminie Cadolle, hay un gran vacío de información. Se le atribuye esta creación a tanto a esta creadora francesa que en 1889 diseñó una prenda que separaba en dos el corsé y la pieza que sostenía el pecho. Para que la pieza ganara movilidad, le incorporó piezas de caucho que aportaban a la espalda mucha movilidad. Herminie Cadolle lo denominó "le bien-être".

En 1893, Marie Tucek patentar una pieza apoyo de pecho; eran dos bolsas separadas para cada pecho con tirantes que pasaban a los hombros y se unían con corchetes metálicos
Otros dicen que lo inventó Charles Debevoise el año 1902 o por Philippe de brassiere de donde viene el nombre.Charles Moorehouse creó una pieza que se hinchaba y engrandecía los pechos. Consistía en unas copas de hule rellenas de aire que sostenían cada pecho, y un diseño de tirantes, muy cercano a la ropa interior actual.

 
En 1907, el sujetador aparece mencionado por primera vez en la revista "Vogue".
 

En 1912, el diseñador Otto Titzling dijo que había diseñado un sujetador para la cantante Swanhilda Olafsen, en la que se inspiró para el diseño. Otto no patentó su diseño, por lo que perdió la oportunidad de figurar como el creador del sujetador moderno.

Paul Poiret inició la batalla contra el corsé y encontraba ridículas a las mujeres de busto curva y culo prominente. En 1906 diseñó un traje sencillo, entallado directamente bajo el pecho y que caía recto hasta los pies. La nueva mujer del diseñador era modesta, joven y de movimientos descaradamente libres. Bajo sus vestidos se escondía la figura y no un corsé.
Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial se pidió a las norteamericanas porque den sus corsés metálicas para uso militar (en total 28.000 toneladas de metal). Con todo este metal se construyeron dos naves de guerra.
 
Pero el primer sostén moderno que se patentó fue invento de Mary Phelps Jacob el año 1914, en la ciudad de Nueva York. Mary, era hija de Robert Fulton (inventor de la máquina de vapor), y acababa de comprar un vestido de cocktail para lucir en una fiesta.Se dió cuenta de que el corsé se le veía y con dos pañuelos de seda y una cinta, anticipó el sujetador moderno. El 3 de noviembre de 1914 lo patentó.
¿Cómo se dio a conocer?
Si con alguien se le debe la popularización del sujetador como pieza fundamental para lucir la sensibilidad femenina, es Jane Russell que en la película "El bandido" lució el sostén diseñado por los ingenieros aeronáuticos de Howard Hughes y evidentemente lo popularizó.

El sostén tal y como lo conocemos, fue la consecuencia del requerimientos de lo que estaba de moda en la ropa exterior: menos vergüenza, más seducción, enseñar partes del cuerpo ...
Hasta los años 50, muchas mujeres habían utilizado bandas anchas para suprimir el pecho.

 
El uso del sujetador se generalizó desde el mismo momento en el que se imitó a las estrellas del cine: La mayoría de las mujeres soñaba con lucir unos pechos misiles y emergentes

Ida Rosenthal, inventa las tallas y las copas. Esta emigrante rusa, afincada en EEUU, combinando su propia experiencia en el mundo de la moda y los patrones de papel, reunió a las mujeres americanas en categorías según el tamaño del busto, y creó una línea de sujetadores que realzan la figura femenina sin importar su edad, desde la pubertad hasta lamaduresa. Introducir las diferentes tallas de sujetadores por tallas en la copas ya las que se identificaban por las letras del alfabeto: A, B, C y D.

En Mayo del 69, las feministas quemaban sujetadores para liberarse de la opresión de los hombres y de la prisión de sus sujetadores.

Con la influencia del movimiento beatnik y la moda natural, tuvo cierto retroceso, recuperado los después, para convertirse en la estrella de la lencería femenina.
Y entretanto se sucedieron momentos en los que se escondían o se simulaba tener más de lo que en realidad se tenía apareciendo las copas, y los rellenos.
 

Acercarse a las necesidades de la usuaria, ha hecho evolucionar el sujetador: seducción, moda, función, precio, necesidad, ... y por tanto los establecimientos y las maneras de vender.
el sujetador es una icono de la feminidad.

Las motivaciones de compra tienen que ver con las situaciones de uso
· Se ha comprado un sujetador y busca un vestido
· Se ha comprado un vestido y busca un sujetador
· En el embarazo o en período premenstrual se transforma el pecho y necesita un sujetador confortable
· En periodo de lactancia quiere un sujetador para que le ayude.
· En tratamientos de la piel o alergias quiere un sujetador de algodón
... En definitiva, el sujetador es una pieza "de ocasión de uso".

Al final, cada mujer busca el sujetador que desea, más allá de recomendaciones o necesidades. Sus emociones pueden más que cualquier otra consideración.

domingo, 1 de enero de 2006

Mitos y Leyendas del Sujetador

Mitos y Leyendas del Sujetador.

Breve historia

La ropa interior femenina, siempre ha evolucionado de acuerdo con la moda, tanto de las “formas” de la mujer, como de la ropa exterior.
Desde el siglo XVIII, fue un revolucionario invento, el que permitió “sostener” complicados artilugios que hacían desaparecer cualquier forma por debajo de la cintura, y que vino a llamarse “corsé”, fue lo que definió la figura femenina hasta principios del siglo XX: la cintura de avispa.

La moda del charlestón, dirigió la moda a todo lo contrario: desaparecieron las cinturas, la mujer no tenía hechuras y enseñaba los tobillos.

El sentido común hizo aparecer una pieza que patentó Mary Phelps Jacobs (hija de Robert Fulton, inventor de la máquina de vapor), y que fue consecuencia de ponerse algo que le sujetara el pecho, que no fuera el corsé. Cruzó dos pañuelos y los sujetó con cintas. Lo patentó en noviembre de 1914.

De todos modos, la popularización del sujetador como pieza fundamental en la “moda” de la figura femenina, fue posible con la intervención de Howard Hughes, quien encargó a un ingeniero aeronáutico, que diseñara una pieza de lencería que “proyectara” hacia delante el busto de Jane Russell.

“Mostrar” sin pudor el volumen del pecho en las películas de Hollywood, hizo posible que las mujeres quisieran imitar aquellas “figuras” que los hombres suspiraban.

Así pues, alrededor de 1945, apareció una floreciente industria dedicada en exclusiva a los sujetadores y a las piezas de lencería femenina.

Hoy en día, las nuevas maneras de llegar a la consumidora final, han “especializado” de una forma considerable las formas de llegar a “ilusionar” a la usuaria con la prenda, por lo que la venta se ha convertido en algo muy visual, generando ilusiones que empujan a comprar.
La gran mayoría de tiendas que venden productos de moda, han convertido la “exposición” de los productos en algo sugerente, por lo que las prendas mas “técnicas” han desaparecido de los colgadores.

La otra perspectiva

Esto ha hecho reflexionar lo suficiente a los profesionales del sector, como para saber que las prendas que son menos vistosas, pero que se compran por necesidad, no encuentran su lugar en las tiendas de moda.

La reflexión ha ido incluso mas lejos, y la colaboración intensa entre los médicos y la Industria, a permitido “desmontar” los mitos y leyendas alrededor de esta pieza de lencería: las tallas y las copas, los aros, los tejidos,…

La realidad es que 7 de cada 10 mujeres no usan la talla correcta de sujetador. Hablar de contorno del tórax (talla) y de contorno del busto (copa), implica ajustar la pieza de una forma confortable en el pecho.

Los aros han de reposar planos en el tórax, sin “volar” por encima del cuerpo. El contorno, ha de ajustarse con una presión aproximada de 900 gramos. La espalda no debe subirse. La copa debe acomodarse como una segunda piel. Los tirantes han de ajustarse de una forma confortable y no han de producir ninguna marca por presiones excesivas.

Las motivaciones

Está claro que las motivaciones en el momento de la compra varían de acuerdo con las necesidades y a qué va destinado el sujetador.

La industria de la lencería femenina, ha cambiado hasta el punto de convertir el sujetador en una pieza de vestir, que combina con la ropa exterior, en diseños, tejidos, formas y colores: llevar un vestido de noche negro y escotado, condiciona el tipo de sujetador que se ha de llevar.

No obstante, hay otras motivaciones,… las técnicas. Aquellas que pueden significar una ayuda en el confort. Aquellas cuya preocupación reside en las alergias, los cambios hormonales, las inflamaciones,… Aquellas que requieren una pieza que ayude al bienestar.
La prescripción

Está claro que el primer paso es el de informar de forma necesariamente intensa a aquellos profesionales en cuyas manos está la consulta: el médico.
Es necesario explicar que cuando un aro pisa el pecho, es porque no lleva la talla adecuada. El aro cumple su función, aunque no todas las morfologías lo admiten: un pecho con la base ancha es el que menos lo admite. Un pecho en forma de gota, es el que mas lo necesita.

De todos modos, actualmente hay muchos sujetadores sin aros que cumplen perfectamente la función de sujeción y de control. También los hay con aro virtual, que ayudan a contener el pecho, sin presiones excesivas.

Aconsejar el sujetador adecuado de acuerdo con la morfología, es realmente importante cuando la mujer sufre la “agresión” del sujetador, y para ello, hay diferentes maneras de hacerlo, diferentes formas de costura, diferentes acabados de copa, la alternativa de con aros o sin aros, tejidos elásticos o rígidos, etc, etc.
Y la talla. Es imprescindible usar la talla adecuada, para sentirse confortable. Si no se lleva la talla y copa adecuadas es como llevar los zapatos de una talla que no es la nuestra o cambiados de pie.

Para todo ello, estamos enviando un cuadro de cálculo o una aplicación informática a aquellos profesionales que nos lo piden.

Los médicos senólogos

Hablar de sujetadores, de prescripciones adecuadas, del conocimiento necesario que se ha de tener para aconsejar de forma correcta, implica de forma clara a los profesionales que mas entienden de patologías y de mamas, como son los médicos senólogos.

Para ellos, nuestra información ha de ser constante y ha de permitir conocer al máximo aquellas técnicas que permiten descubrir en la corsetería una forma mas de ayuda a su paciente.

Y como no, la Industria debe nutrirse de la información que los médicos proporcionan, con el fin de investigar nuevas piezas, formas y conceptos, que permitan mejorar la calidad de vida de las mujeres que tienen algún tipo de requerimiento técnico, consecuencia de alguna patología o necesidad.

Las enfermeras

No hay ninguna duda que quien tiene una mayor relación con la paciente es la enfermera, por todo ello, estamos canalizando formas de información, que nos permitan enviar a las enfermeras interesadas, y que también son especialistas en senología, aquella información que les permita aconsejar de forma precisa la talla y el tipo de sujetador que la paciente debe usar, de acuerdo con las instrucciones del médico especialista.

Los establecimientos especializados

Y sin lugar a dudas, quien debe tener los conocimientos adecuados para ajustar el producto final a las necesidades de la usuaria, ha de ser el personal de los establecimientos especializados, a quien sometemos a un intenso training, con el fin de prepararlas de forma conveniente, para saber de forma fehaciente que lleva la talla y copa adecuadas.

La comunión entre la Industria y los profesionales de salud, expertos en senología, va a hacer posible la mejora considerable del bienestar y la calidad de vida de las mujeres, informando para conseguir un mayor bienestar en el uso de una prenda necesaria, pero que ha de sentar como una segunda piel.


Francesc Puertas
Responsable de Belcor Pharma
Vives Vidal Vivesa S.A. (Vanity Fair Brands))