lunes, 15 de octubre de 2012

La Vanguardia.com - Francesc Puertas: "El sostén ha pasado a tener una función seductora"




Nadie hubiera imaginado que una pieza interior como el sostén daría tanto juego para escribir un libro en pleno siglo XXI. A partir de los años 50, cuando las actrices americanas lo lucían en las películas, se empezó a hacer popular y en nuestros tiempos se ha convertido indiscutiblemente en una pieza clave de la seducción femenina. Francesc Puertas, un especialista en corsetería, ha elaborado una guía didáctica sobre el uso correcto de esta prenda, donde desvela que la mayoría de las mujeres llevan una talla errónea de sujetador.

-En el libro califica al sostén como una pieza cotidiana pero también desconocida. ¿Por qué?

-El desconocimiento viene por el sistema que se ha utilizado para vender el producto. La venta del sostén siempre ha sido por impulso, donde está por delante las emociones. Cuando una mujer va de compras, adquiere el sostén que le gusta por la forma o el color. Los propios vendedores lo saben y han organizado las tiendas para seducir a las compradoras.

-Por tanto, incitan a las mujeres para que lo compren…

-Sí. Yo prefiero llamarle venta por impulso, ya que en la compra de este producto no interviene ningún profesional, sino más bien el precio económico de la prenda.

-¿Cuál ha sido la función del sujetador a lo largo de la historia?

-En sus orígenes, ha existido un sostén que sujetaba el pecho para que no se moviera, pero estéticamente no era lo más relevante de la figura femenina. Desde la época de los romanos, que utilizaban una banda que se cruzaba en el pecho, este ha estado protegido. Lo que dio sentido a la estética fue cuando, desde 1550, Catalina de Medicis decidió instaurar el uso del corsé para mantener una cintura estrecha, hecho que determinó la belleza femenina. Pero cuando esta prenda cogió realmente la batuta del estilo de la mujer fue desde que lo lucieron las actrices de Hollywood en los años 50.

-Y empezó a hacerse más popular gracias a las películas…

-Su popularización fue absoluta, hasta el punto que nacieron las principales marcas de sostenes que hoy conocemos.

-¿Cómo ha ido avanzando la popularidad hasta el día de hoy?
-En los últimos 60 años, el sostén ha evolucionado de forma extraordinaria. En sus orígenes, esta prenda era una pieza que modelaba el cuerpo, pero que se escondía, ya que en esa época tenía más importancia la ropa exterior. A partir de cierto momento, el sostén ha pasado a tener una función seductora y ahora la ropa interior femenina se enseña gracias, por ejemplo, a las transparencias de una camiseta. Y eso es porque la evolución de la prenda ha ido hacia unos cánones de seducción y moda.

-¿Pieza seductora, pero también erótica?

-Sin duda; ahora la prenda es de uso cotidiano y para diferentes ocasiones. Hay sostenes para ser seductoras, para levantar el pecho, para esconderlo, para practicar deporte o incluso para dormir. Además, la decoración de la prenda es toda una revolución y hasta se han llegado a hacer sostenes con brillantes. Desde mediados del siglo XX hasta hoy el sujetador se ha convertido en una pieza de uso imprescindible para múltiples ocasiones.

-¿Pero las mujeres suelen tener un sostén para cada ocasión?

-Hay mujeres que usan un sostén para trabajar, otro para practicar deporte y otro para salir de fiesta. Podríamos decir que hay tantos tipos de sostenes como vestidos pueda tener una mujer en el armario. Es una prenda que no es extraño ver en los armarios.

-Sorprende que muchas mujeres utilicen una talla errónea de esta prenda íntima…

-Sí, ahí está la gran historia. La justificación del libro viene en el momento en que hicimos un estudio, que nos proporcionó tres datos que nos pusieron los pelos de punta. El primero es que la mitad de los dolores mamarios se podían solucionar utilizando una talla y una copa correctas. También nos desveló que 7 de cada 10 mujeres utilizaba una talla incorrecta y que 9 de cada 10 no tenía ni idea de que talla de copa necesitaba.

-¿Las tiendas de corsetería especializadas han ayudado a resolver este problema?

-Los grandes almacenes y las tiendas especializadas tienen prendas por tallas, ya están hechas y por eso tienen un precio más bien económico. Cada vez es más difícil encontrar una mercería convertida en tienda de venta de sostenes que te lo hagan a medida. Pero efectivamente, muchas tiendas expertas toman las medidas y muchas mujeres descubren en ese momento que toda la vida han llevado puesto un sostén que no se adecuaba a su talla. El problema es que es muy difícil que las tiendas tengan en sus almacenes todas las tallas y las copas de sostenes que existen en el mercado.

-Qué difícil es comprar un sostén, entonces…

-Por supuesto. Hay muchas mujeres que una tarde se van de compras y adquieren un sostén por impulso. Esta compra debería ser racional y la mujer debería llevar apuntada en una tarjeta su talla, y así no equivocarse. Siempre me gusta recordar que hay que buscar, aunque les sea difícil, la talla y copa correctas para evitar problemas.

-¿La mujer es exigente a la hora de comprar esta pieza interior?

-Sí, por supuesto. Me he dado cuenta que cada vez la mujer tiene más decidido como quiere mostrarse estéticamente. Por ejemplo, hay muchas mujeres que tienen claro que quieren esconder su pecho. Pero también es cierto que hay mujeres que utilizan un sostén para tener escote.

-¿El llamado efecto reductor se consigue con una talla más pequeña de lo necesario?

-Es un mito tremendo, porque hay muchas mujeres que llevan un sostén más pequeño de lo que les toca. Las propias costuras de la copa o del aro pueden llegarles a pisarles el pecho o hacerles un doble pecho. El uso continuado de un sostén de ese tipo acostumbra a provocar marcas y durezas en la piel, y dolores.

-Algunas personas creen que detrás de un cáncer de mama puede estar un mal uso del sostén…

-El sostén no produce cáncer de mama, una talla errónea produce patologías como cortes de la micro circulación pero en ningún caso un cáncer. Para evitar esas patologías, la mujer no puede llevar una talla de sostén menor a la que debería llevar porque lo está maltratando.

-¿Cuál es el futuro del sostén?

-Creo que el sostén seguirá siendo una pieza imprescindible en la vestimenta de la mujer y es algo que tiene un largo recorrido. Es una prenda que, desde el punto de vista de la salud, impide que el pecho se mueva solo y se produzcan daños en la piel. El sostén va a seguir evolucionando y van a nacer nuevos diseños, que van a procurar que la mujer luzca bien.


1 comentario:

Lacotex mayorista dijo...

Original entrevista, nunca esta de mas saber ciertas cosas sobre los sujetadores y las tendencias de las mujeres