lunes, 19 de septiembre de 2016

Breve Historia del Sujetador (1ª Parte)

 



En una serie de dos posts, nuestro colaborador y experto corsetero Francesc Puertas, nos traza un paseo por la historia del sujetador y la importancia que ésta prenda ha jugado en cada época de la historia:

La forma de vestir de cada época ha decidido la forma que debe tener la ropa íntima. La propia evolución de las estéticas de cada momento han impuesto de forma decidida qué se había de usar y qué no, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, está claro que la morfología femenina ha requerido artilugios y piezas de ropa interior que ayudaran a modelar la figura.




La Historia nos enseña que el sujetador ha acompañado a las mujeres siempre asociado al concepto estético de cada momento. El pudor, la comodidad, la seducción, la protección, el estilo de vida o la distinción, han marcado la función a cumplir del sujetador. Las primeras referencias históricas del uso de una pieza que sujeta el pecho fueron las mujeres de Creta, unos 1.700 años A.C., con el fin de “sujetarlo”. Entre las Romanas llevar strophium (proteger el pecho con una larga pieza de tejido) significaba no sólo sostener los pechos sino ser civilizadas. Las mujeres bárbaras no llevaban nada y los pechos iban libres.

Hay referencias de prendas muy parecidas al actual sostén, descubiertas en la restauración de un castillo del Tirol austriaco del siglo XV, donde se descubrieron unas piezas de ropa interior que eran usadas, o bien por las damas pudientes de la alta sociedad, o bien por "mujeres de vida fácil". Su sentido más erótico que otra cosa daba a esta pieza un perfil poco decoroso, por lo que fue mal visto su uso y por lo tanto repudiado socialmente.

Sobre 1550, Catalina de Médicis, esposa del Rey Enrique II de Francia, introdujo las tallas ajustadas y los pechos oprimidos con sus corsés, unos artefactos diseñados para estrechar la cintura de las mujeres desde 12 hasta 32 centímetros, realzando el busto. Eran muy incómodos y dolorosos, pero puso en vigor una prohibición a las cinturas anchas para asistir a la Corte Real de Francia en la época. Así, se iniciaron 350 años de tortura para las mujeres, que vivían con el diafragma oprimido constantemente por las rígidas varillas de los corsés.



Los salvainfantes o los miriñaques aprovecharon la estructura rígida de los corsés y unos tirantes para sostenerse. La moda de los miriñaques, provocó que además de los artilugios metálicos con los que se construían los corsés, también hubiera carcasas de metal para "abombar" las faldas. En 1832, la familia Peugeot, constituyó su empresa, que pasó de la fabricación de hojas de sierra a producir ballenas para corsés y después miriñaques. En 1897 fundaron la "Société des Automobiles Peugeot".

Tanto si era verano como si era invierno, el corsé provocaba problemas para respirar y, con frecuencia provocaba desmayos, pero las mujeres de la alta sociedad europea lucían una figura entallada y hacían evidente que no estaban embarazadas y si lo estaban, lo disimulaban. Por este motivo no era extraño padecer sofocos, problemas menstruales y abortos. No olvidemos que mientras tanto, el resto de mujeres se ataban el pecho con largas piezas de algodón cruzadas, con el fin de protegerse el pecho. Esta forma popular de proteger las mamas estuvo latente hasta nuestros días.

¿Quién inventó el sostén?

Existen varias versiones sobre quién inventó el sostén: desde los descubrimientos del siglo XV hasta la modista Herminie Cadolle, hay un gran vacío de información. Se le atribuye esta creación tanto a esta creadora francesa que en 1889 diseñó una prenda que separaba en dos el corsé y la pieza que sostenía el pecho y para que la pieza ganara movilidad, le incorporó piezas de caucho que aportaban a la espalda mucha movilidad. Herminie Cadolle lo denominó "le bien-être".



En 1893, Marie Tucek patenta una pieza apoyo de pecho; eran dos bolsas separadas para cada pecho con tirantes que pasaban a los hombros y se unían con corchetes metálicos. Otros, en cambio, dicen que lo inventó Charles Debevoise en el año 1902 o Philippe de Brassiere, que a la postre es de donde recibe el nombre. Charles Moorehouse, por su parte, creó una pieza que se hinchaba y engrandecía los pechos. Consistía en unas copas de hule rellenas de aire que sostenían cada pecho, y un diseño de tirantes muy cercano a la ropa interior actual.

En 1907, el sujetador aparece mencionado por primera vez en la revista "Vogue". En 1912, el diseñador Otto Titzling dijo que había diseñado un sujetador para la cantante Swanhilda Olafsen, en la que se inspiró para el diseño. Otto no patentó su diseño, por lo que perdió la oportunidad de figurar como el creador del sujetador moderno.

Pero el primer sostén moderno que se patentó fue invento de Mary Phelps Jacob el año 1914, en la ciudad de Nueva York. Mary, era hija de Robert Fulton (inventor de la máquina de vapor), y acababa de comprar un vestido de cocktail para lucir en una fiesta. Se dio cuenta de que el corsé se le veía y le dejaba sin respirar. Con dos pañuelos de seda y una cinta, anticipó el sujetador moderno. El 3 de noviembre de 1914 lo patentó.


Paul Poiret inició la batalla contra el corsé que encontraba ridículas a las mujeres de busto curvo y trasero prominente (con la ayuda del “polisón). En 1906 diseñó un traje sencillo, entallado directamente bajo el pecho y que caía recto hasta los pies. La nueva mujer del estilo del diseñador era modesta, joven y de movimientos descaradamente libres. Bajo sus vestidos se escondía la figura y no un corsé.

Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, ante la escasez de metal, se pidió a las norteamericanas que donaran sus corsés metálicos para uso militar. En total se recogieron 28.000 toneladas con lo que se construyeron dos buques de guerra.

(Seguirá)

http://blogcylmodaintima.blogspot.com.es/2016/09/breve-historia-del-sujetador-por.html

jueves, 4 de agosto de 2016

CyL Moda Intima - Para dormir ¿usar o no sujetador?, por Francesc Puertas

Esta es una pregunta frecuente. La respuesta depende de muchas variables y además nadie puede asegurar de forma contundente que sea bueno o malo. Lo que sí está claro es cómo ha de ser un sujetador que se use para dormir.
En este sentido, los elementos a tener en cuenta son:
·      Se trata de un sujetador que se ha de utilizar en horizontal, por lo tanto la contención del pecho ha de ser sobre todo a los lados.
·      La presión del tejido en el pecho no ha de ser a prueba de movimientos, sino que ha de ser confortable y que se adapte a la morfología como una segunda piel.
·      No ha de llevar ningún elemento rígido (aros, ballenas…) o que pueda dejar marcas en la piel. Es aconsejable que sea una camiseta o un top seamless.


En cuanto a sujetadores cuya función es evitar las arrugas del entrepecho, va a gusto de la usuaria y no tiene nada que ver con la bondad de dormir o no con sujetador por cuestiones de confort. En época de lactancia, es interesante utilizar un sujetador para dormir de las características explicadas, ya que el cambio frecuente de volumen, ayuda al confort de la usuaria. Las rozaduras o durezas producidas por un elemento rígido que presiona de forma constante en lugares concretos del pecho, no son lesiones irreversibles: remiten usando una prenda apropiada. Pero es mejor evitarlo.

Hanro of Switzerland
Así pues, se ha de tener cuidado al escoger esta prenda: buscar la apropiada para nuestra morfología, sin elementos rígidos y que se adapte confortablemente a cada usuaria.
Cuando hablamos de la caída del pecho, dormir o no con sujetador tiene una influencia relativa. Se ha de cuidar y proteger la piel, que es lo que mantiene en perfecto estado los “ligamentos de Cooper” que sostienen los senos. Y para cuidarla se ha de proteger de movimientos bruscos, cambios frecuentes de volumen y mantener hidratada la piel.


Al final, la morfología del pecho y su volumen, el confort personal y la mejor forma de sentirse a gusto en las horas de descanso van a determinar el tipo de prenda a usar y sobre todo, la decisión de si usar o no sujetador para dormir.

Francesc Puertas
@FrancescPuertas
http://blogcylmodaintima.blogspot.com.es/2016/08/para-dormir-usar-o-no-sujetador-por.html

martes, 26 de julio de 2016

¿Qué es el brafitting? - CYL nº 200


La mayoría de mujeres ya no se conforma tan solo con descubrir una prenda que le guste y comprar por impulso. 

El gran desconocimiento de gran parte del Sector, en los temas relacionados con el funcionamiento del tallaje y las copas del sujetador es muy evidente. Este desconocimiento tiende a la simplificación y por lo tanto a mantener las cifras que indican que 7 de cada 10 mujeres no usan la talla y la copa que les corresponde.

Las usuarias aseguran que es difícil encontrar establecimientos que transmitan confianza a aquellas mujeres que necesitan sentirse informadas y comprar sin remordimientos.

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La consecuencia ha sido la centrifugación del mercado hasta extremos. En un lado están las tiendas cuyo principal aliciente es que haya un gran trabajo visual y de exposición de prendas, en las que prácticamente hace innecesaria la intervención de una persona de la tienda.

En el otro extremo (sin dejar a un lado el aspecto visual), los establecimientos con personal que aporta seguridad a la usuaria que la aconseja y ayuda a escoger la prenda, mediante un intercambio de preguntas-respuestas que les permite localizar la prenda de ocasión de uso perfecta para lo que buscan.

Mas allá de esta forma de entender la filosofía de su tienda, todavía las hay que parte de su expertise consiste en arreglar la prenda para adaptarla a las formas de su clienta.

Pero la propia evolución del Sector, permite actualmente disponer de toda clase de patrones, construcciones, tejidos, aros… que permiten toda clase de formas visuales... escotes abiertos, escotes cerrados, juntar el pecho, separarlo, esconderlo, mostrarlo, subirlo, sin tirantes, multiposiciones y un sisfin de formas.

De todo ello, lo que es verdaderamente importante es que la mujer que va a usar el sujetador se sienta cómoda y se vea bien.

La cultura de la ayuda en el probador, ha pasado de arreglar un sujetador a encontrar el que le siente como un guante, el que sea realmente aquél con el que esté satisfecha. Y este es el verdadero sentido del brafitting.

Las técnicas de brafitting son aquellas que persiguen que la usuaria se sienta satisfecha y cómoda con ella misma. Que se reconcilie con el uso del sujetador.

El primer paso es reconocer la morfología de la usuaria y analizar cuál necesita de entre todos los patrones que tenemos en la tienda. Conocer su talla, su copa y comprobar probando la prenda la mejora física que experimenta.

Todavia hay pocos establecimientos que dispongan de una brafitter, pero también es cierto que muchas marcas de capacidad están realizando grandes esfuerzos para proporcionar a las tiendas, sesiones de brafitting concertadas y training con los productos de su firma.

Brafitters reconocidas, como Isabel López de SOLOISA de Manzanares, nos proporcionan estas imágenes en las que se puede observar el cambio que experimenta físicamente una mujer que se le haya realizado una sesión correcta de brafitting.

Empieza a ser imprescindible aprender estas técnicas de trabajo, que permiten minimizar los remordimientos de compra y fidelizar a las clientes.

Francesc Puertas
@FrancescPuertas
@Sayfit
www.sayfit.es


lunes, 20 de junio de 2016

CYL Internacional: Los bañadores y bikinis adaptados, por Francesc Puertas

Las prendas adaptadas siempre han sido necesarias. No es ningún descubrimiento afirmar que, aquellas mujeres que han sufrido una intervención quirúrgica, necesitan prendas acordes a sus patologías o lesiones. No estamos hablando tan sólo de la ropa íntima, sino también de aquellas prendas que permiten normalizar del todo la vida cotidiana.
En el caso de las prendas de baño, independientemente de su uso para la playa o la piscina, no se concibe hoy en día que las marcas mejor preparadas no contemplen patrones y diseños con bolsillos en las copas para incorporar rellenos o prótesis externas. Las mismas necesidades que se tienen en la ropa interior para conseguir aquella figura con la que se sienten a gusto o estén estéticamente cómodas, son las que se tienen cuando hablamos de bañadores o bikinis.

Bañador Mastectomía de Leonisa
La evolución de la información que permite acercarse a las necesidades reales, se constata con las mejoras en los bolsillos que no permiten que se mueva la prótesis, o que aquellas prótesis que van en contacto con la piel tengan forma acanalada en su interior para que el agua no las mueva.
La evolución de la ropa interior femenina siempre ha ido acorde con la evolución de la ropa exterior hasta finales del Siglo XX. Desde entonces, mostrar la ropa interior ya no es tabú y se ha primado la decoración y el diseño. Bañadores y biquinis han sido, desde siempre, prendas que se muestran y conceptual y estéticamente su evolución ha sido acorde con la forma de vestir y de pensar de la sociedad.
Actualmente, la forma de pensar y de vivir ha realizado profundos cambios de actitudes ante la vida y por lo tanto los cambios han afectado directamente en la forma de concebir las prendas de los diseñadores y fabricantes. Fundamentalmente se buscan las necesidades a cubrir y es necesario pensar en cómo quiere sentirse una mujer cuando luce una prenda de baño.
En España se diagnostican cada año 25.000 casos de cáncer de mama al año, de los que el 65% acaba en mastectomía ( aprox. 16.000). Sólo el 30% de estas mujeres se realiza la reconstrucción, por lo que, cada año, aumenta en mas de 11.000 mujeres aquellas que necesitan prendas con bolsillos internos para prótesis
Y en nuestras tiendas expertas, es necesario dar respuesta a esta necesidad que cada vez es mas habitual entre nuestras clientes.
Francesc Puertas
@FrancescPuertas 
@Sayfit 
www.sayfit.eu

http://blogcylmodaintima.blogspot.com.es/2016/06/los-banadores-y-bikinis-adaptados-por.html

martes, 22 de marzo de 2016

Respuesta de Francesc Puertas al artículo: Razones por las que no debes usar sujetador.




No deja de sorprenderme los artículos faltos de rigor y sin fundamento, que leo con cierta frecuencia en medios cuyo cometido es el de sorprender y desinformar a la lectora.

Hoy he tenido ocasión de leer uno de especialmente incendiario, que no lleva firma de autor o autora.

Se titula: Razones por las que no volverás a usar sujetador. Es un verdadero lujo de desinformaciones y escaso rigor.

Primera falsa afirmación: el sujetador no evita que se te caiga el pecho.

Cualquier estudio indica que el pecho se sujeta por la piel, quien a su vez dispone de unos microligamentos (ligamentos de Cooper) que no son elásticos. Haciendo deporte, cambiando de volumen la mama, no hidratándose y no llevando sujetador, estos microligamentos se rompen y cae el pecho.

Otras culturas donde no es habitual usar sujetador, acostumbran a tener el pecho extraordinariamente lacio y caído: esa es la prueba.

Segunda falsa afirmación: te saldrán menos estrías

Las estrías aparecen por muchos motivos. El uso de un sujetador para dormir va a gusto de la usuaria y no es precisamente la razón de que aparezcan estrías, como indica el autor/autora del artículo.

Tercera falsa afirmación: Con sujetador los pechos se vuelven flácidos

Esta afirmación la basa en el estudio realizado por el señor Brouillon que no demostró en modo alguno sus afirmaciones, debido a que de todas las mujeres que empezaron el estudio, sólo basó sus conclusiones preliminares en el 10% que seguían sin usar sujetador. Olvidó el 90% de las mujeres que abandonaron el estudio.

Cuarta falsa afirmación: Respirarás mejor

Efectivamente: se ha de usar el sujetador adecuado a la ocasión de uso y sobre todo, la
talla y la copa que corresponde. Afirmar que Serena Williams debería jugar a tenis sin sujetador porque respiraría mejor y el pecho no sufriría es una tremenda locura.

Quinta falsa afirmación: Adiós a los dolores de pecho

La mitad de las consultas por dolores mamarios se evitarían usando el sujetador adecuado, tanto de talla y copa, como en la práctica de un deporte, como en cualquier ocasión donde las mamas sufran.

No usar sujetador, es otro de los motivos por los que el pecho puede sufrir, sobre todo en momentos en los que se debe llevar sujeción.

Sexta falsa afirmación: Reducirás los dolores de espalda.

Una mujer con el busto voluminoso, debe usar un sujetador correcto concebido para que reparta el peso entre la cinturilla y los tirantes. El desarrollo de patrones ayuda a acomodar perfectamente el seno en el sujetador.

Para saber si se lleva el sujetador correcto se debe observar que los tirantes bajan rectos, que el sujetador no sube por la espalda, que el tejido que cubre la copa ni falta ni sobra, que el patrón del sujetador es el correcto para su morfología... para ello, existen establecimientos especialistas, que ayudan a escoger la prenda adecuada.

Séptima falsa afirmación: Acumularás menos toxinas.

Cualquier prenda de ropa, excesivamente ajustada e incómoda, puede provocar problemaqs linfáticos. El uso correcto del sujetador, usar la talla y la copa que le corresponde, acudir a expertas brafitters que la ayuden a encontrar la prenda que le sienta como un guante, permitirán que se sienta cómoda con el sujetador.

Octava falsa afirmación: La relación entre el sujetador y el cáncer de mama

Es absolutamente intolerable relacionar una cosa con la otra: Un sujetador inadecuado puede provocar lesiones cutáneas, durezas y otras patologías, que remiten inmediatamente cuando se usa el sujetador correcto.

Dejar en el aire sospechas de que el sujetador está relacionado con esta tremenda enfermedad, es una absoluta irresponsabilidad.

Por lo que desde mi punto de vista, este artículo de este/a autor/a desconocido/a es una fuente intolerable de desinformación, puesta al servicio de un artículo incendiario y de escaso rigor.