viernes, 18 de noviembre de 2016

LA ADAPTACIÓN AL MERCADO, la clave del "retail" en moda íntima.











Artículo Revista CyL Moda Intima nº 201

Las nuevas formas de comprar de las usuarias, obligan a afrontar el reto de transformar los establecimientos y adaptarlos a los nuevos hábitos.

Estos comportamientos de la consumidora, se pueden clasificar en cuatro de muy evidentes:

Teenagers.- Hace fotos de lo que les gusta, buscan por internet, reconocen modelos y productos que les llaman la atención y buscan precios que se puedan permitir. La consecuencia es que se agrupan y salen de compras todas juntas en “manada”.

25 años en adelante.- Buscan productos concretos, se informan online, buscan los estilos que mas les gustan y se hacen una idea de lo que deben buscar. El paso siguiente es buscarlos haciendo shopping. Va a depender de sus necesidades específicas o de los filtros que decidan (precio, talla-copa, estilo, uso, tendencias…) que buscaran un perfil de establecimiento u otro.

Edad madura.- Buscan las tiendas de siempre y van a la caza del producto que ya han comprado y saben que les sienta bien, aunque no estén convencidas de llevar la talla correcta. Muchas mujeres manifiestan que si les va cómodo no les sujeta, que es lo mismo que decir que llevan una talla (o una copa) incorrecta.

Sin edad concreta.- Compra online. Buscan por internet, no tienen excesivos problemas para encontrar prendas que les sienten bien y que conocen a qué se arriesgan comprando online.

Ciertamente la evolución de los métodos y formas de compra, ha centrifugado de forma evidente el mercado y las formas de venta.

Por tanto clasificaremos los métodos de venta de los establecimientos en tres

-       Compra por impulso
-       Compra online
-       Compra asistida

En estos tres tipos de venta, la venta por impulso, es aquella que sin demasiadas complicaciones, pero con una gran potencia y comunicación visual, es capaz de atraer a la compradora. Esta atracción no sólo está en que el establecimiento nos seduzca, sino que además hay precios irresistibles. Nunca nos hacemos ninguna pregunta. Nos gusta, miramos el precio y lo adquirimos.

En este tipo de venta también sitúo los mercadillos y las outlets, fórmulas para "colocar" productos a precio de derribo, que en el primer caso no tienen etiqueta y en el segundo puede que si. Y que en los dos casos son prendas de restos de stock o muestrarios obsoletos, que se venden a precios ridículos.

En el segundo caso he puesto la venta online. Un tipo de venta que cada vez es mas habitual, pero que sigo defendiendo que sin haber probado el producto (y mas un sujetador), hay una gran probabilidad de equivocarse. Salvo que se trate de una tienda que físicamente puedes probar el producto y que las siguientes compras puedas realizarlas de forma virtual.

No hay duda que cada cierto tiempo, debemos acudir a la tienda para volver a medirnos y ajustar de nuevo la talla y la copa. Los tejidos se deterioran y con la edad tenemos una evolución morfológica que no debemos obviar.

En estos dos primeros casos, quien tiene menos dificultades para encontrar un sujetador que se abroche sin problemas, son todas aquellas morfologías que podríamos denominar estandar. Todas aquellas morfologías cuyos volúmenes les permiten ponerse tallas entre la 85 y la 100 y copas sin riesgos como la B (sean o no su talla y su copa correctas), acaban provocando decepciones y molestias.

En este punto hemos de recordar que está demostrado que 7 de cada 10 mujeres no usan la talla y la copa correctas, y que la mitad de las consultas por dolores mamarios se evitarían usando el sujetador adecuado.

Y la tercera es la venta asistida…  las lencerías expertas. Aquellas que disponen de tallas, copas y modelos para satisfacer y solucionar cualquier necesidad. Acostumbran a ser multimarca, aunque hay cadenas de tiendas extraordinariamente preparadas para dar una buena asistencia a la usuaria.

Y en este caso las hay que están evolucionando, aprendiendo nuevas técnicas de prescripción y brafitting, explorando el mercado, sirviéndose de las redes sociales para llegar a la usuaria.

El mercado y los sistemas para llegar a la consumidora también evolucionan a pasos agigantados. Ahí es donde aparecen las plataformas como Sayfit, donde un grupo de expertos aconseja que se acuda a las lencerías preparadas. Plataforma que también dispone de una APP gratuita para el móvil.

Efectivamente el mundo evoluciona y los hábitos y formas de comprar y vender también. Las lencerías no tienen un futuro incierto, tan solo deben adaptarse a las nuevas exigencias de las usuarias.

Por tanto, las lencerías deben prepararse especializándose en el consejo de un fitting correcto. Preparando a las prescriptoras en las técnicas que les permitan relacionar cada morfología con productos que ya están en el mercado, siendo conocedoras de las construcciones de las marcas y las necesidades de uso de las consumidoras.

Francesc Puertas
@FrancescPuertas
@Sayfit

www.sayfit.eu

miércoles, 5 de octubre de 2016

Breve Historia Del Sujetador, Por Francesc Puertas. (2ª Parte) - CyL Moda Intima

 


Continuando con la historia del sujetador y, superada la II Guerra Mundial, momento en el que dejamos el anterior post, llegamos a la década de los 50, época caracterizada por las enormes transformaciones sociales que provocaron multitud de cambios estéticos que afectaron a los objetivos y al estilo de vida. 

La velocidad en las comunicaciones, la información, el glamour, el cine o la idealización de actores y actrices de Hollywood, provocaron grandes cambios que modificaron los hábitos de consumo y lo que queríamos ser de mayores. Todo ello afectó definitivamente en la función seductora de los sujetadores.


La popularización del sujetador como pieza estética enfocada a la seducción que permitía lucir la figura femenina realzando el busto, lo provocó Howard Hughes. Éste, encargó a un ingeniero aeronáutico que construyera un sujetador que “lanzara” el pecho hacia adelante para su actriz favorita Jane Russell que en la película "El forajido" lució esta figura de pechos “misiles y emergentes”. Esta nueva forma de lucir la figura femenina se popularizó en la película “Los caballeros las prefieren rubias”,donde Marylin Monroe y Jane Russell lucían su cuerpo moldeado. La imitación, el quererse parecer a las actrices, provocó cambios profundos en los fundamentos estéticos de la época y debido a ello, floreció con mucho auge la industria de los sujetadores. Como consecuencia, el siguiente paso fue la moda del sujetador bala: muchas mujeres lucían su pecho puntiagudo, realzado bajo un suéter (sweater-girls).


El sostén, tal y como lo conocemos hoy en día, fue la consecuencia del requerimiento de lo que estaba de moda en la ropa exterior: menos vergüenza, más seducción, enseñar partes del cuerpo ... La invención de las tallas y copas.Ida Rosenthal, inventa las tallas y las copas. Esta emigrante rusa, afincada en EEUU, combinando su propia experiencia en el mundo de la moda y los patrones de papel, reunió a las mujeres americanas en categorías según el tamaño del busto, y creó una línea de sujetadores que realzan la figura femenina sin importar su edad, desde la pubertad hasta la madurez, siendo su gran aporte la identificación de los diferentes tamaños de sujetadores por tallas y copas con las letras del alfabeto: A, B, C y D. En Mayo del 69, las feministas quemaban sujetadores para liberarse de la opresión de los hombres y de la prisión de sus sujetadores (movimiento beatnik). A pesar de la influencia de este movimiento social y cultural y de la moda natural, el uso del sujetador acabó convirtiéndose en la estrella de la lencería femenina. Y entretanto, se sucedieron momentos en los que se escondían o se simulaba tener más de lo que en realidad se tenía apareciendo las copas y los rellenos.


Casi finalizando el siglo XX, adquirió notoriedad la funcionalidad del sujetador. A partir de ese momento ha sido muy importante trabajar en prendas pensadas para el deporte, la salud o cualquier necesidad. Acercarse a la usuaria, ha hecho evolucionar el sujetador: seducción, moda, función, precio, necesidad... y por tanto, también han evolucionado los establecimientos y las maneras de vender. Las motivaciones de compra tienen que ver con las ocasiones de uso:
  • Se ha comprado un sujetador y busca un vestido
  • Se ha comprado un vestido y busca un sujetador
  • En el embarazo o en período premenstrual se transforma el pecho y necesita un sujetador confortable
  • En periodo de lactancia quiere un sujetador para que le ayude.
  • En tratamientos de la piel o alergias quiere un sujetador hipoalergénico
  • Post-operatorio
  • Deporte
  • ·Etc.
Pieza "de ocasión de uso".Actualmente, las marcas trabajan intensamente para descubrir las necesidades de las usuarias y por tanto, descubren cada año nuevas e ingeniosas formas de sujetador, buscando tejidos, nuevas fórmulas de mejora de los productos que saben que funcionan y dando respuestas a los cambios de hábitos y de forma de vida de la mujer. También los cambios en los hábitos de compra y la influencia inmediata de las redes sociales, están obligando a transformaciones profundas en las formas de acercarse a las consumidoras. Además de la importancia de las nuevas formas virtuales de acercar el producto a la usuaria, cada mujer busca el sujetador que desea. Buscar en Internet para escoger la pieza que quieren, saber su precio y visualizar cómo les quedaría es el primer paso. El segundo es acercarse a la lencería para asegurarse que el producto le sienta bien. Por su parte, la compra online sigue evolucionando, aunque mas allá de acertar la talla y la copa, la usuaria necesita que una brafitter haga su trabajo y encuentre el producto (patrón, talla y copa) que se le adapta como un guante. La cifra que indica que 7 de cada 10 mujeres no usa la talla y la copa que le corresponde, sigue estando vigente. La evolución de esta prenda en estos momentos, la determina la capacidad que tengan las marcas para acercarse a las usuarias, con sus múltiples y distintas formas de pensar, con sus distintas y múltiples ocasiones de uso o la adaptabilidad de las lencerías a las nuevas consumidoras que buscan seguridad en la compra y sentirse (y verse) bien con su elección. Las emociones pueden más que cualquier otra consideración, aunque la selección de la prenda y la atención que ha recibido es lo que marca la diferencia. 
Francesc Puertas 
@FrancescPuertas
@Sayfit 
www.sayfit.eu

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lunes, 19 de septiembre de 2016

Breve Historia del Sujetador (1ª Parte)

 



En una serie de dos posts, nuestro colaborador y experto corsetero Francesc Puertas, nos traza un paseo por la historia del sujetador y la importancia que ésta prenda ha jugado en cada época de la historia:

La forma de vestir de cada época ha decidido la forma que debe tener la ropa íntima. La propia evolución de las estéticas de cada momento han impuesto de forma decidida qué se había de usar y qué no, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, está claro que la morfología femenina ha requerido artilugios y piezas de ropa interior que ayudaran a modelar la figura.




La Historia nos enseña que el sujetador ha acompañado a las mujeres siempre asociado al concepto estético de cada momento. El pudor, la comodidad, la seducción, la protección, el estilo de vida o la distinción, han marcado la función a cumplir del sujetador. Las primeras referencias históricas del uso de una pieza que sujeta el pecho fueron las mujeres de Creta, unos 1.700 años A.C., con el fin de “sujetarlo”. Entre las Romanas llevar strophium (proteger el pecho con una larga pieza de tejido) significaba no sólo sostener los pechos sino ser civilizadas. Las mujeres bárbaras no llevaban nada y los pechos iban libres.

Hay referencias de prendas muy parecidas al actual sostén, descubiertas en la restauración de un castillo del Tirol austriaco del siglo XV, donde se descubrieron unas piezas de ropa interior que eran usadas, o bien por las damas pudientes de la alta sociedad, o bien por "mujeres de vida fácil". Su sentido más erótico que otra cosa daba a esta pieza un perfil poco decoroso, por lo que fue mal visto su uso y por lo tanto repudiado socialmente.

Sobre 1550, Catalina de Médicis, esposa del Rey Enrique II de Francia, introdujo las tallas ajustadas y los pechos oprimidos con sus corsés, unos artefactos diseñados para estrechar la cintura de las mujeres desde 12 hasta 32 centímetros, realzando el busto. Eran muy incómodos y dolorosos, pero puso en vigor una prohibición a las cinturas anchas para asistir a la Corte Real de Francia en la época. Así, se iniciaron 350 años de tortura para las mujeres, que vivían con el diafragma oprimido constantemente por las rígidas varillas de los corsés.



Los salvainfantes o los miriñaques aprovecharon la estructura rígida de los corsés y unos tirantes para sostenerse. La moda de los miriñaques, provocó que además de los artilugios metálicos con los que se construían los corsés, también hubiera carcasas de metal para "abombar" las faldas. En 1832, la familia Peugeot, constituyó su empresa, que pasó de la fabricación de hojas de sierra a producir ballenas para corsés y después miriñaques. En 1897 fundaron la "Société des Automobiles Peugeot".

Tanto si era verano como si era invierno, el corsé provocaba problemas para respirar y, con frecuencia provocaba desmayos, pero las mujeres de la alta sociedad europea lucían una figura entallada y hacían evidente que no estaban embarazadas y si lo estaban, lo disimulaban. Por este motivo no era extraño padecer sofocos, problemas menstruales y abortos. No olvidemos que mientras tanto, el resto de mujeres se ataban el pecho con largas piezas de algodón cruzadas, con el fin de protegerse el pecho. Esta forma popular de proteger las mamas estuvo latente hasta nuestros días.

¿Quién inventó el sostén?

Existen varias versiones sobre quién inventó el sostén: desde los descubrimientos del siglo XV hasta la modista Herminie Cadolle, hay un gran vacío de información. Se le atribuye esta creación tanto a esta creadora francesa que en 1889 diseñó una prenda que separaba en dos el corsé y la pieza que sostenía el pecho y para que la pieza ganara movilidad, le incorporó piezas de caucho que aportaban a la espalda mucha movilidad. Herminie Cadolle lo denominó "le bien-être".



En 1893, Marie Tucek patenta una pieza apoyo de pecho; eran dos bolsas separadas para cada pecho con tirantes que pasaban a los hombros y se unían con corchetes metálicos. Otros, en cambio, dicen que lo inventó Charles Debevoise en el año 1902 o Philippe de Brassiere, que a la postre es de donde recibe el nombre. Charles Moorehouse, por su parte, creó una pieza que se hinchaba y engrandecía los pechos. Consistía en unas copas de hule rellenas de aire que sostenían cada pecho, y un diseño de tirantes muy cercano a la ropa interior actual.

En 1907, el sujetador aparece mencionado por primera vez en la revista "Vogue". En 1912, el diseñador Otto Titzling dijo que había diseñado un sujetador para la cantante Swanhilda Olafsen, en la que se inspiró para el diseño. Otto no patentó su diseño, por lo que perdió la oportunidad de figurar como el creador del sujetador moderno.

Pero el primer sostén moderno que se patentó fue invento de Mary Phelps Jacob el año 1914, en la ciudad de Nueva York. Mary, era hija de Robert Fulton (inventor de la máquina de vapor), y acababa de comprar un vestido de cocktail para lucir en una fiesta. Se dio cuenta de que el corsé se le veía y le dejaba sin respirar. Con dos pañuelos de seda y una cinta, anticipó el sujetador moderno. El 3 de noviembre de 1914 lo patentó.


Paul Poiret inició la batalla contra el corsé que encontraba ridículas a las mujeres de busto curvo y trasero prominente (con la ayuda del “polisón). En 1906 diseñó un traje sencillo, entallado directamente bajo el pecho y que caía recto hasta los pies. La nueva mujer del estilo del diseñador era modesta, joven y de movimientos descaradamente libres. Bajo sus vestidos se escondía la figura y no un corsé.

Cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, ante la escasez de metal, se pidió a las norteamericanas que donaran sus corsés metálicos para uso militar. En total se recogieron 28.000 toneladas con lo que se construyeron dos buques de guerra.

(Seguirá)

http://blogcylmodaintima.blogspot.com.es/2016/09/breve-historia-del-sujetador-por.html

jueves, 4 de agosto de 2016

CyL Moda Intima - Para dormir ¿usar o no sujetador?, por Francesc Puertas

Esta es una pregunta frecuente. La respuesta depende de muchas variables y además nadie puede asegurar de forma contundente que sea bueno o malo. Lo que sí está claro es cómo ha de ser un sujetador que se use para dormir.
En este sentido, los elementos a tener en cuenta son:
·      Se trata de un sujetador que se ha de utilizar en horizontal, por lo tanto la contención del pecho ha de ser sobre todo a los lados.
·      La presión del tejido en el pecho no ha de ser a prueba de movimientos, sino que ha de ser confortable y que se adapte a la morfología como una segunda piel.
·      No ha de llevar ningún elemento rígido (aros, ballenas…) o que pueda dejar marcas en la piel. Es aconsejable que sea una camiseta o un top seamless.


En cuanto a sujetadores cuya función es evitar las arrugas del entrepecho, va a gusto de la usuaria y no tiene nada que ver con la bondad de dormir o no con sujetador por cuestiones de confort. En época de lactancia, es interesante utilizar un sujetador para dormir de las características explicadas, ya que el cambio frecuente de volumen, ayuda al confort de la usuaria. Las rozaduras o durezas producidas por un elemento rígido que presiona de forma constante en lugares concretos del pecho, no son lesiones irreversibles: remiten usando una prenda apropiada. Pero es mejor evitarlo.

Hanro of Switzerland
Así pues, se ha de tener cuidado al escoger esta prenda: buscar la apropiada para nuestra morfología, sin elementos rígidos y que se adapte confortablemente a cada usuaria.
Cuando hablamos de la caída del pecho, dormir o no con sujetador tiene una influencia relativa. Se ha de cuidar y proteger la piel, que es lo que mantiene en perfecto estado los “ligamentos de Cooper” que sostienen los senos. Y para cuidarla se ha de proteger de movimientos bruscos, cambios frecuentes de volumen y mantener hidratada la piel.


Al final, la morfología del pecho y su volumen, el confort personal y la mejor forma de sentirse a gusto en las horas de descanso van a determinar el tipo de prenda a usar y sobre todo, la decisión de si usar o no sujetador para dormir.

Francesc Puertas
@FrancescPuertas
http://blogcylmodaintima.blogspot.com.es/2016/08/para-dormir-usar-o-no-sujetador-por.html

martes, 26 de julio de 2016

¿Qué es el brafitting? - CYL nº 200


La mayoría de mujeres ya no se conforma tan solo con descubrir una prenda que le guste y comprar por impulso. 

El gran desconocimiento de gran parte del Sector, en los temas relacionados con el funcionamiento del tallaje y las copas del sujetador es muy evidente. Este desconocimiento tiende a la simplificación y por lo tanto a mantener las cifras que indican que 7 de cada 10 mujeres no usan la talla y la copa que les corresponde.

Las usuarias aseguran que es difícil encontrar establecimientos que transmitan confianza a aquellas mujeres que necesitan sentirse informadas y comprar sin remordimientos.

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La consecuencia ha sido la centrifugación del mercado hasta extremos. En un lado están las tiendas cuyo principal aliciente es que haya un gran trabajo visual y de exposición de prendas, en las que prácticamente hace innecesaria la intervención de una persona de la tienda.

En el otro extremo (sin dejar a un lado el aspecto visual), los establecimientos con personal que aporta seguridad a la usuaria que la aconseja y ayuda a escoger la prenda, mediante un intercambio de preguntas-respuestas que les permite localizar la prenda de ocasión de uso perfecta para lo que buscan.

Mas allá de esta forma de entender la filosofía de su tienda, todavía las hay que parte de su expertise consiste en arreglar la prenda para adaptarla a las formas de su clienta.

Pero la propia evolución del Sector, permite actualmente disponer de toda clase de patrones, construcciones, tejidos, aros… que permiten toda clase de formas visuales... escotes abiertos, escotes cerrados, juntar el pecho, separarlo, esconderlo, mostrarlo, subirlo, sin tirantes, multiposiciones y un sisfin de formas.

De todo ello, lo que es verdaderamente importante es que la mujer que va a usar el sujetador se sienta cómoda y se vea bien.

La cultura de la ayuda en el probador, ha pasado de arreglar un sujetador a encontrar el que le siente como un guante, el que sea realmente aquél con el que esté satisfecha. Y este es el verdadero sentido del brafitting.

Las técnicas de brafitting son aquellas que persiguen que la usuaria se sienta satisfecha y cómoda con ella misma. Que se reconcilie con el uso del sujetador.

El primer paso es reconocer la morfología de la usuaria y analizar cuál necesita de entre todos los patrones que tenemos en la tienda. Conocer su talla, su copa y comprobar probando la prenda la mejora física que experimenta.

Todavia hay pocos establecimientos que dispongan de una brafitter, pero también es cierto que muchas marcas de capacidad están realizando grandes esfuerzos para proporcionar a las tiendas, sesiones de brafitting concertadas y training con los productos de su firma.

Brafitters reconocidas, como Isabel López de SOLOISA de Manzanares, nos proporcionan estas imágenes en las que se puede observar el cambio que experimenta físicamente una mujer que se le haya realizado una sesión correcta de brafitting.

Empieza a ser imprescindible aprender estas técnicas de trabajo, que permiten minimizar los remordimientos de compra y fidelizar a las clientes.

Francesc Puertas
@FrancescPuertas
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