
martes 3 de noviembre de 2009
El Dia a la COM

domingo 1 de noviembre de 2009
La Talla de Brassiere (USA)

Elegirlo mal ocasiona dolor de espalda o cabeza, deformaciones de postura y hasta padecimientos mamarios. Aprende a escoger el mejor
El brassiere, mucho más que un ícono de feminidad, es una prenda de mucha utilidad, que debe elegirse con cuidado a la hora de adquirirlo, porque una mala elección te puede provocar dolores de espalda y cabeza, deformaciones de postura y hasta padecimientos mamarios. Por eso, conocer tu tipo de busto y tu talla es fundamental para escoger el modelo de sostén que tu pecho necesita.
Un estudio hecho por médicos de la Sociedad Española de Senología y Patologías Mamarias, en colaboración con la Asociación Española contra el Cáncer, afirma que el 94% de las mujeres españolas desconocen cuál es su talla de brassiere y el 70% no usan la talla que les corresponde.
Brassieres inadecuados
* Hasta un 80% de las mujeres españolas, y por lo tanto también la mayoría de las mujeres del mundo, padecen algún tipo de patología mamaria a lo largo de su vida, por llevar un sostén que no se adapta a las características de su seno?, asegura Francesc Puertas, responsable de la marca Belcor Pharma. Los médicos especialistas en Senología detectaron que la mayor parte de las consultas por dolores mamarios que reciben, son causadas por el uso inadecuado del brassiere. Esta observación llevó a la Asociación Española Contra el Cáncer y a la marca Belcor Pharma a informar a las mujeres sobre cómo escoger y usar un buen sostén.
Escoge bien la talla
Las mujeres se fijan más en el diseño del brassiere que en su funcionalidad. Debes escoger tu
talla adecuada, porque de lo contrario, por motivos estéticos puedes jugar en contra de la finalidad del brassiere y a la larga provocarle daños a tu busto.
* Talla de espalda: Tu talla de sostén es la medida de tu tórax. Mide en pulgadas el co
ntorno de tu tórax bajo el busto y súmale 3, ésa es tu talla.
* Talla de copa: Es la profundidad de tu seno y se denomina con letras A, B, C o D.
Un bra para cada busto
El sostén es una obra de ingeniería, cada corte y costura definen la forma de tu busto. Así que para conseguir un buen brassiere, debes tomar en cuenta su diseño y su confección, y las claves son las siguientes:
Copa: No debe presionar el busto sino sólo sostenerlo. Tampoco debe partirlo en dos con su borde superior. Después de ponerte el brassiere, mete tu mano y levanta cada uno de tus senos para que quede lo más elevado posible dentro de la copa. No uses brassieres de media copa más que en ocasiones muy especiales, pues son sensuales pero no sostienen bien tu busto.
Espalda: Debe ser exacta a la medida de tu tórax. No debe quedar espacio entre el frente del bra y tu esternón. Tampoco debe apretarte porque se te hacen lonjitas en la espalda y cortas tu circulación. Su circunferencia jamás debe aplastar tus senos.
Tirantes: Para levantar mejor tus senos, deben ser anchos y no bajar rectos sino inclinados. Ajusta los tirantes lo suficiente para levantar tu busto, pero no tanto que se marquen en tus hombros. Colócalos justo sobre el hueso de tu hombro.
Varilla: Nunca debe aplastar al seno ni dejar un espacio bajo éste. Cuida mucho que sus orillas no se claven en tus senos.
Broches: Ajústalos a tu medida de espalda. No dejes que el brassiere gire en tu torso.
Distintas variedades
El sostén ha ido evolucionando conforme a la moda, pero también se ha ido adaptando mejor a nuestras necesidades. Los hay para todas y cada una de nosotras, según cómo los necesitemos y la ocasión, es decir, para salir, seducir, hacer deporte, dormir, en fin.
Preformados: Son los más novedosos y destacan porque dejan tu busto tal y como lo tienes.
Deportivos: Son los mejores para sostener bustos grandes y para cuando no quieres que tus senos salten al hacer ejercicio.
Con varilla: Ayudan a levantar bustos pesados.
Push-up: Más conocidos como Wonderbra, levantan el busto, lo juntan al centro y lo echan hacia adelante, haciendo entre los senos un canal muy sexy.
Minimizer: Si eres de busto muy grande y quieres disimularlo, distribuyen el busto hacia los lados.
De copas movibles: Para que las madres lactantes puedan dar de comer al bebé.
Top-sostén: Son camisetas preformadas para dormir y para usar en época premenstrual que el busto aumenta su volumen y nos duele más.
Con interior de toalla: Absorben la humedad al sudar y evitan la irritación de la piel.
De algodón: En la fabricación de un brassiere intervienen tejidos de fibras naturales y sintéticas. Son pocos los sostenes hechos 100% de algodón, pero las mujeres que padecen de alergia tienen que usarlos si quieren evitar picazón y rojeces en la piel.
lunes 19 de octubre de 2009
lunes 28 de septiembre de 2009
Escote, una piel delicada (Bolivia)

Por Redacción Central - Los Tiempos - 28/09/2009
Con la llegada del verano, el escote recupera el protagonismo que perdió durante meses, camuflado por glamourosos pañuelos y abrigadas prendas. Es una zona con pocas glándulas sebáceas, de piel muy fina y con pocos melanocitos, lo que la convierte en el lugar perfecto para las arrugas trasversales, impurezas, venitas, puntos rojos y blancos.
Problemas estéticos a los que se suma la flacidez, que llega de la mano de los cambios hormonales, las oscilaciones de peso, la radiación ultravioleta, el embarazo y el inevitable transcurso del tiempo que perjudican la salud y belleza del pecho.
“La Luz Pulsada Intensa (IPL) y los diferentes tipos de láser se han convertido en una de las herramientas más eficaces para deshacerse de las manchas, pecas, rojeces y venitas del escote”, explica la doctora Josefina Royo de la Torre, subdirectora del Instituto Médico Láser de Madrid.
El pecho, que está protegido por un ligero tejido de piel y suspendido de la base del cuello, requiere cuidados específicos para mantenerlo bonito y en su sitio. Prevenir su caída implica tonificar los músculos pectorales que se extienden como un abanico desde el final del rostro hasta los senos, su sostén natural. No se debe esperar a que las manchas, las arrugas o la flacidez se hayan instalado cómodamente en el escote para combatirlas.
El Centro Felicidad Carrera aconseja, “además de hidratar muy bien esa zona y de protegerla del sol siempre, someterse, al menos un par de veces al año, a un tratamiento reafirmante con estimulación muscular y radiofrecuencia con el fin de recuperar la elasticidad de los músculos y de la piel”.
Bien sujeto Para mantener el busto erguido no sólo debes centrarte en los pectorales y en el cuello, los músculos dorsales tienen mucho que decir en esta batalla. Una espalda curva deja caer el pecho. Es imprescindible adoptar una buena postura: espalda recta,
hombros hacia atrás y omoplatos apretados. Con mucho o poco pecho, se debe llevar siempre un sujetador para evitar que la ley de la gravedad actúe sobre él. A la hora de elegir la lencería, lo más importante es acertar con la talla y el modelo apropiado para cada tipo de pecho, una tarea más difícil de lo que parece.
“Se debe poner especial atención en el momento de comprarlo y guiarse por la comodidad y la seguridad, más que por el diseño. El secreto está en que para determinar la talla de sostén, se debe de tener en cuenta tanto el contorno del pecho, que vienen marcado por un número (85, 90, 95…), como la profundidad de la copa, determinada por una letra (A, B, C…).
Desestima todos aquellos que suban demasiado el pecho y marquen arrugas en el escote. Un buen sujetador no deja marcas ni los tirantes destrozan los hombros”, explica Francesc Puertas, responsable de la firma lencería Belcor Pharma. Constancia en casa Para mantener su tersura, es necesario cuidados diarios desde la adolescencia. Aplicar una loción específica y prolongar las maniobras de hidratación, nutrición y exfoliación del rostro hasta los senos será suficiente para no relegar esta zona en el olvido.El agua fría es el cosmético más económico y eficaz para cuidar el escote, dado su gran poder tonificante. Un masaje circular alrededor de la areola posee un gran efecto reafirmante.Si eres constante con los siguientes ejercicios y los repites en series de 20, conseguirás tu objetivo: un pecho firme, terso y suave .
LAS CLAVES
1.- Junta las manos con las puntas de los dedos al nivel de la barbilla y golpea con fuerza las palmas entre sí, sin separar los dedos.
2.- Pronuncia 25 veces la letra “X” forzando la sonrisa, con este simple ejercicio tonificará la envoltura cutánea del busto.
3.- Suelta un poco el control y acepta que no eres perfecta en todo; eres humana.
4.- Tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas sobre el vientre y los pies cruzados, toma una pesa de un kilo en cada mano, eleva los brazos en ángulo recto y déjalos caer poco a poco hasta dejarlos en forma de cruz.
5.- De pie, frente a una pared, toma distancia y apoya la palma de las manos. A continuación flexiona los codos hasta que toque la pared con el pecho. Mantén las piernas inmóviles y evita doblar las rodillas para que actúe a modo de contrapeso. Repite este ejercicio alternado ambos brazos.
6.- También resulta muy eficaz trabajar con las gomas o bandas elásticas. Toma una de ellas, estírala sobre el suelo y, justo en la mitad, ponte de pie sobre ella, toma cada extremo con una de las manos y, con los brazos flexionados, estira de ellos hasta llegar a la altura del pecho.
1,2,3 Manos bellas
1.- Hidrátalas. Masajea unas gotas de aceite de oliva en tus manos antes de ir a cama; usa guantes de algodón y duerme con ellos. Asimismo, añade un poco de azúcar a una crema grasa. Masajea y enjuaga.
2.- Exfólialas. Remueve las células muertas. Haz una pasta a base de limón y azúcar; frótala por 5 minutos y enjuaga. Puedes combinar avena con yogurt natural; pasa la mezcla durante diez minutos.
3.- Protégelas. Usa bloqueador solar en tus manos, es la mejor arma para prevenir las manchas. Sé bondadosa con ellas y utiliza guantes cada vez que estén en contacto con detergentes, limpiadores o polvo.
QUIKIE
¿Uñas manchadas? Si tus uñas están manchadas por el excesivo uso de esmaltes oscuros, ponlas en mitades de limones por cinco minutos; es un aclarador natural.
Nunca olvides llevar a la mano una crema para manos; así podrás hidratarlas a cualquier hora, sobre todo después de lavarlas, cuando se resecan más.
miércoles 9 de septiembre de 2009
viernes 7 de agosto de 2009
Escote: el protagonista.

Problemas estéticos al que se le debe de sumar la flacidez, que llega de la mano de los cambios hormonales, las oscilaciones de peso, la radiación ultravioleta, el embarazo y el inevitable transcurso del tiempo.
“La Luz Pulsada Intensa (IPL) y los diferentes tipos de láser se han convertido en una de las herramientas más eficaces para deshacerse de las manchas, las pecas, las rojeces y las venitas del escote”, explica la doctora Josefina Royo de la Torre, subdirectora del Instituto Médico Láser, de Madrid.
El pecho, que está protegido por un ligero tejido de piel y suspendido de la base del cuello, requiere cuidados específicos para mantenerlo bonito y en su sitio. Prevenir su caída implica tonificar los músculos pectorales que se extienden como un abanico desde el final del rostro hasta los senos, su sostén natural.
No se debe esperar a que las manchas, las arrugas o la flacidez se hayan instalado cómodamente en el escote para combatirlas. El Centro Felicidad Carrera aconseja, “además de hidratar muy bien esa zona y de protegerla del sol siempre, someterse, al menos un par de veces al año, a un tratamiento reafirmante con estimulación muscular y radiofrecuencia con el fin de recuperar la elasticidad de los músculos y de la piel”.
Bien sujeto
Para mantener el busto erguido no sólo hay centrarse en los pectorales y en el cuello, y los músculos dorsales tienen mucho que decir en esta batalla. Una espalda curva deja caer el pecho. Es imprescindible adoptar una buena postura: espalda recta, hombros hacia atrás y omoplatos apretados.
Con mucho o poco pecho, se debe de llevar siempre sujetador para evitar que la ley de la gravedad actúe sobre él. A la hora de elegir la lencería, lo más importante es acertar con la talla y el modelo apropiado para cada tipo de pecho, una tarea más difícil de lo que parece.
“Ponga atención en el momento de comprarlo y guíese por la comodidad y la seguridad, más que por el diseño. El secreto está en que para determinar la talla de sujetador, se debe de tener en cuenta tanto el contorno del pecho, que vienen marcado por un número (85, 90, 95…), como la profundidad de la copa, determinada por una letra (A, B, C…).
Desestime todos aquellos que suban demasiado el pecho y marquen arrugas en el escote. Un buen sujetador no deja marcas ni los tirantes destrozan los hombros”, explica Francesc Puertas, responsable de una firma lencería.
Tarea para el hogar
Para mantener su tersura, son necesarios cuidados diarios desde la juventud más temprana, la adolescencia. Aplicar una loción específica y prolongar las maniobras de hidratación, nutrición y exfoliación del rostro hasta los senos será suficiente para no relegar esta zona en el olvido.
El agua fría es el cosmético más económico y eficaz para cuidar el escote, dado su gran poder tonificante. Un masaje circular alrededor de la areola posee un gran efecto reafirmante.
Si es constante con los siguientes ejercicios y los repite en serie de 20, conseguirá su objetivo: un pecho firme, terso y suave.
- Junte las manos con las puntas de los dedos al nivel de la barbilla y golpee con fuerza las palmas entre sí, procure no separar los dedos.
- Pronuncie 25 veces la letra “X” forzando la sonrisa, con este simple ejercicio tonificará la envoltura cutánea del busto.
- Tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas sobre el vientre y los pies cruzados, coja una pesa de un kilo en cada mano, eleve los brazos en ángulo recto y déjelos caer poco a poco hasta dejarlos en forma de cruz.
- Sentada en una silla con la espalda recta, levante el brazo derecho y elévelo lo más que pueda, mientras el izquierdo se quedará caído a lo largo del cuerpo para que actúe a modo de contrapeso. Repita este ejercicio alternado ambos brazos.
- De pie, frente a una pared, tome distancia y apoye la palma de las manos. A continuación, flexione los codos hasta que toque la pared con el pecho. Mantenga las piernas inmóviles y evite doblar las rodillas.
- También resulta muy eficaz trabajar con las gomas o bandas elásticas. Tome una de ellas, estírela sobre el suelo y, justo en la mitad, póngase de pie sobre ella, coja cada extremo con una de sus manos y, con los brazos flexionados, estire de ellos hasta llegar a la altura del pecho y a continuación afloje.
martes 23 de junio de 2009
Mujer 123.cl (Chile)
El Centro Felicidad Carrera aconseja, “además de hidratar muy bien esa zona y de protegerla del sol, someterse, al menos un par de veces al año, a un tratamiento reafirmante con estimulación muscular y radiofrecuencia con el fin de recuperar la elasticidad de los músculos y de la piel”.
Bien sujetoPara mantener el busto erguido no sólo hay que centrarse en los pectorales y en el cuello, y los músculos dorsales tienen mucho qué decir en esta batalla. Una espalda curva deja caer el pecho. Es imprescindible adoptar una buena postura: espalda recta, hombros hacia atrás y omoplatos apretados.
Con mucho o poco pecho, se debe usar siempre sostén, para evitar que la ley de gravedad actúe sobre él. A la hora de elegir la lencería, lo más importante es acertar con la talla y el modelo apropiado para cada tipo de pecho, una tarea más difícil de lo que parece.
“Hay que poner atención en el momento de comprarlo y guiarse por la comodidad y la seguridad, más que por el diseño. El secreto está en que para determinar la talla de sostén, se debe tener en cuenta tanto el contorno del pecho, que viene marcado por un número (32, 34, 36…), como la profundidad de la copa, determinada por una letra (A, B, C…).
Se debe desestimar todos aquellos que suban demasiado el pecho y marquen arrugas en el escote. Un buen sostén no deja marcas ni los tirantes destrozan los hombros”, explica Francesc Puertas, responsable de la firma lencería Belcor Pharma.
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