jueves, 17 de julio de 2014

¿Cuándo usar el primer sujetador? (Artículo de Isabel López - Soloisa)

Este artículo es tan interesante, que lo reproduzco en el blog sin cambiarle una coma. Es de Isabel López de Soloisa, con quien colaboramos intensamente por sus grandes dotes de comunicación, profesional i savoir faire en el universo de la corsetería.
¿Cuándo usar el primer sujetador? 
 
Puede que te hayas hecho esta pregunta y busques aquí la respuesta porque te ha dado vergüenza preguntarlo. También es normal.
Puede que tus amigas ya lo usen y a ti no te apetezca aún y tengas curiosidad de saber si estás haciendolo bien.

Ya publiqué mi experiencia personal con mi primer sujetador pero si lo que quieres es otro tipo de respuesta, intentaré ayudarte.

La verdad es que no existe una sola respuesta y lo que si es cierto es que estás cambiando, has iniciado el camino de niña a mujer, o sea entras en la etapa llamada pubertad.

Normalmente estos cambios comienzan sobre los 9 o 10 años pero cada chica es un mundo y habrá cambios que notes más adelante o incluso antes que alguna de tus compañeras.

Hace muchos años un científico llamado Tanner nos dejó una de sus imágenes más conocidas donde representa las cinco etapas de desarrollo de las mamas y vello púbico de niñas y mujeres. Seguro que te ves representada en una de las etapas.


Fuente: wikipedia. Escala de Tanner en niñas.

Hay chicas que tienen complejo porque consideran que su pecho es muy grande o muy pequeño. Has de saber que hay pechos de todos los tamaños y formas y todos son normales y que lo importante es estar a gusto contigo misma. Si quieres échale un vistazo a este artículo sobre la autoestima.

Algunas chicas tienen “prisas” por hacerse mayor y otras, no.
No tienes de que preocuparte, todo llega a su debido tiempo.

Quizás quieres usar sujetador porque ya lo llevan tus amigas, porque te resulta molesto que te roce el pezón en la camiseta o que se te note…
¿Te da vergüenza pedírselo a tu madre? Si le explicas el por qué te entenderá ya que puede que haya pasado por algo parecido.
Existen unos sujetadores muy chulos con forma de triángulo muy apropiados para ti. Los hay con foam (esponjita) o sin el. También están los llamados de tipo “camiseta”. En esta época los más indicados son los que tienen base ancha y poca profundidad. Más adelante te cuento unos truquitos para elegirlos bien.

Lo básico a saber sobre el sujetador:

  • La talla de sujetador se compone de un número y una letra: talla y copa.
  • La talla se basa en tu medida de contorno por debajo del pecho y siempre es un número. 70, 75, 80, 85, 90,…
  • La copa se refiere a la profundidad de tu pecho y siempre es una letra. AA, A, B, C, D, …
  • Hay tallajes como países (un lio vamos) y como en España nos guiamos por el tallaje francés, el que deberás de localizar en la etiqueta es ES/FR (español o francés).
De esta forma tu talla sería, por ejemplo, 80B en tallaje ES/FR.

¿Cómo medirte?


TALLA: Para saber la talla has de medir tu contorno de torax (1) en centímetros + 15 para adaptarla al tallaje español. Si tu torax mide 63 cm, redondea a 65 + 15= 80. Tu talla de sujetador será la 80.
COPA: Para saber la copa de sujetador
  • Primero: Mide el contorno de tu pecho a la altura del pezón sin que se aplaste (2). Supongamos 81 cm.
  • Segundo: Resta la medida (1) de la (2) y la cifra la buscas en la tabla que te dejo debajo.
Diferencia en cm
COPA
11 - 13
A
14 - 16
B
17 - 19
C
20 - 22
D
23 - 25
E
26 -28
F
29 -31
G
32 -34
H

Ejemplo: (2) – (1) = 81 – 63 = 13. Tu copa será la copa A, pero no para toda la vida. Si tu cambias, también cambia tu copa y talla, así es que deberás volver a medirte cuando ya que quede pequeño.

Como colocar el sujetador

  • 1º Pasa los brazos por los tirantes y colócalos en los hombros. Asegúrate de que los tirantes están lo suficientemente sueltos como para que te den a la hora de abrochar la espalda.
  • 2º Coloca la base del sujetador en la base de tu pecho. Si te inclinas un poco hacia adelante te quedará perfecto.
  • 3º Cierra la espalda por detrás. Al principio cuesta un poco pero ya irás cogiendo el truco. Una cosita a tener en cuenta. Para que te dure y se adapte a tu crecimiento, comprueba que tienes 1 o 2 corchetes para soltar. Si ya te queda en el más exterior prueba con un contorno mayor, es decir una 85 (según el ejemplo anterior). La espalda ha de quedar horizontal a la base de tu pecho. Comprúebalo mirándote en un espejo.
  • 4º Ajusta los tirantes de forma que te sea confortable, ni muy sueltos ni muy tirantes. Lo ideal es que te quepa un par de dedos suavemente por debajo del tirante pero que no te suba la espalda hacia arriba. Si no puedes pide ayuda.
  • 5º Para terminar, ponte tu camiseta y comprueba que el efecto es el que buscas. De todas formas acude a comercios especializados. Estamos preparados y acostumbrados, y te ayudaremos en la elección así como en el ajuste de tu primer sujetador.
  • Poco a poco descubrirás que hay un sujetador apropiado para cada actividad que hagas: deporte, sin tirantes, … todo un mundo, si.

    ¡¡Bienvenida al mundo de la corsetería!!

lunes, 7 de julio de 2014

Los cambios de hábitos de compra, evolucionan constantemente.

La atención al público, está en constante evolución. 

Quedarse anclado/a en "lo que se ha hecho toda la vida", es caer en las profundidades de "hacerse el sordo" ante los cambios profundos de los hábitos de la consumidora.
















Ya no sirve el curriculum o la cualificación de "la tienda de siempre", esto tiende a confundir a las nuevas potenciales compradoras, quienes ven en las "tiendas sin cambios" a esos lugares donde quien compra son mujeres que no están al día.

Y no todo se soluciona con tener una página web. Ya saben ustedes, que una web necesita evolución constante y una serie de características visuales y técnicas, que la hagan necesaria y por lo tanto, que sea foco de atracción de los "buscadores". Para ello, debe tener una magnífica gestión de un experto multimedia y sobre todo debe tener mucha facilidad de navegación.

Si queremos realizar ventas online. también necesita una gestión nueva y muy (pero que muy) potente. No se trata de gestionar los productos y los precios a la venta, ha de ser vistosa, visual, rápida y de gestion fácil. O sea, yo compro un producto, no me gusta, o no es mi talla, o cualquier cosa... y lo tengo fácil para la devolución o para recuperar el dinero?.

Lo que es realmente necesario a dia de hoy, es la de tener herramientas 2.0 . O sea, esas herramientas multimedia, que afectan directamente al tráfico de clientes a mi establecimiento. Que les resulta atractivo venir a mi tienda.

Y por tanto, cuando acuden a mi tienda, he de estar preparado/a para una atención de "lujo". Donde lo mas importante es la empatía y la confianza. Y lo segundo es descubrir el producto que le gusta y le encaja a la perfección.

Y esto tan solo se consigue, aprendiendo a diario y descubriendo aquellas herramientas de utilidad, que pueden ayudar a vender mas y a estar preparados/as ante los retos que cambian a diario, y de los que somos testigos tan solo levantando la vista y observando.

miércoles, 25 de junio de 2014

Mary Phelps Jacob. Primera patente de un sostén. 3 de noviembre de 1914.

Este es un año especial para esta prenda.

Este año se cumple el primer Centenario de la patente del sujetador.

Intentar atribuír la invención a alguien en concreto, no deja de ser algo imposible.

Las mujeres siempre se han "protegido" o "sujetado" el pecho. Desde los gravados descubiertos en Creta (1.700 a.C.), los "strophium" de las romanas, hasta principios del siglo XX, las mujeres usaban largas bandas de tejido, para cubrirse y sujetar el pecho.

Y las clases sociales mas "pudientes" usaban artilugios que modelaban la figura, desde los "corsés" hasta su peor perversión, que consistía en dominar la figura femenina y conseguir lo que se llamó "cintura de abeja", o bien el estilo desenfadado en el que las hechuras que se mostraban eran las propias de cada mujer, marcaban épocas concretas en las que la evolución del estilo, quedaba circunscrita a las clases altas.

Mary Phelps, acudía a una fiesta, su ropa interior consistía en un corsé construída con tejidos rígidos y toda clase de artilugios. Las varillas que se usaban, eran "barbas" de ballena secas, que daban la rigidez y a la vez permitían cierta adaptación al cuerpo. Una de estas "varillas" consiguió la incomodidad de Mary, quien con la ayuda de dos pañuelos y unas cintas, improvisó una pieza que le ayudaba a sujetar el pecho.

Tal fue el revuelo por su invento, que sus amigas le pidieron
que les permitiera hacerse uno, e incluso hubo quien le pidió permiso para fabricarlo. Con todo este "ruido", Mary acudió en febrero de 1914 a patentarlo y el 3 de noviembre del mismo año, obtuvo la patente.

Después de unos años comercializando esta prenda en su negocio "Caresse Crosby", la empresa Warner Corset Company le compró la mencionada patente por 1.500 dólares. Esta marca, comercializó el producto, llegando a facturar 15 millones de dólares de 1930.

Mary fue una mujer muy activa (fundó la organización "Mujeres Contra la Guerra"), que después de 3 matrimonios desafortunados, acabó viviendo sola en Italia, muriendo en 1970 en la mas absoluta soledad.

Pero, muy a pesar de que muchos se atribuyen la invención, y que hay incluso una patente de Marie Tucek en 1893 con un complejo artilugio con la función de levantar el pecho, conceptualmente, la primera prenda cuya función era la de sujetar el pecho, fue la de Mary Phelps Jacob.

viernes, 6 de junio de 2014

Sujetador deportivo. Escójalo bien.

A estas alturas ya nadie discute que tomar precauciones en la práctica deportiva, forma parte de aquello que se debe hacer si o sí.

En concreto, si hablamos de aquello que es necesario para que una mujer pueda practicar un deporte en condiciones, debemos recordar que no tan solo se trata, de escoger unos leggins chulos, unas zapatillas de deporte "molonas", una cinta para que nos aguante el pelo decorada a "la última", unos calcetines a conjunto, un reloj que nos indique las pulsaciones, una gafas de sol con algo elástico que las sujete y un iPod con cascos. Nos falta el sujetador.

Y en este caso voy a usar la palabra "sujetador" con todas las consecuencias: una prenda que sujeta. 

Deberemos observar que tipo de deporte practicamos

Si practicamos yoga, escalada, marcha nórdica, pilates, golf tai-chi, relajación, hemos de utilizar una prenda con presión suave.

Si nuestro deporte es spinning, esquí, remo, ciclismo o gimnasia rítmica, la presión ha de ser un poco mayor que la anterior, ya que las mamas se balancean mas, y debemos llevar lo que se llama "presión media".

En cambio si se trata de running, deportes con raqueta, artes marciales, equitación o deportes con balón, debemos proteger las mamas con sujetadores que aguanten y presionen el pecho para que la gravedad y los movimientos bruscos no afecten.

Normalmente, las marcas que diseñan y fabrican este tipo de sujetador, indican que tipo de presión ejerce la prenda.

No se trata de esger el que comprima mas, eso es un gran error, se debe usar el adecuado, déjese aconsejar.

Pruébeselo. No salga de la tienda si tener la certeza que le sienta bien y que es el adecuado. Dentro del probador dé un saltito sin miedo. Compruebe que es el que quiere.

Este tipo de productos han de estar fabricados con tejidos transpirables. Han de ser confortables y han expulsar la humedad.

No caiga en los dos errores mas frecuentes.

1. Si usamos el sujetador mas gastado que tenemos en el armario (por aquello de sudarlo), debemos recordar que no es una prenda preparada para el deporte y que las fibras sintéticas muy probablemente estén deterioradas, con lo que con toda seguridad no cumplirá la función al que se destina.

2. Estas prendas se deterioran al cabo de muchos lavados. Hemos de observar que sigue cumpliendo con su cometido, si ya no es así, debemos sustituírlo.

Hay algunas marcas que utilizan como tallaje la "talla y la copa". En este caso, si conoces tu talla y tu copa, busca el que se ajuste a la presión que se necesita para el deporte que practica.

En cambio, si el tallaje es S-M-L-XL... para según que tipo de volumen de mamas y la tipología del deporte, ha de quedar convencida que en momento en el que la función ha de ser excelente, la prenda que ha adquirido va a responder con exigencia a sus necesidades.

Acuda a una tienda que sepa aconsejarle.


 .

martes, 27 de mayo de 2014

jueves, 22 de mayo de 2014

La apuesta por las lencerías que trabajan bien.

http://www.sayfit.es
En el mundo del sujetador, se tiende a confundir un establecimiento que durante muchos años se dedica al oficio, con un lugar donde las prendas son antiguas y anticuadas, y alejadas de la moda.

Debemos desmitificar tamaña insensatez. En general, estos establecimientos procuran tener soluciones de todo tipo para todas las mujeres. Tanto funcionales, como de capacidad, como básicos, clásicos, actuales, moda...

Menudo error cometerían, si no se especializaran precisamente en eso, en la de tener respuestas a tallas y copas, a construcciones y sobre todo a aconsejar a la usuaria mediante sesión de probador.

Y sin caer en el error de poner en el mismo "saco" distintas maneras de vender sujetadores, no hemos de olvidar, que del mismo modo que unas se esfuerzan en tener escaparates vistosos y atractivos, haber organizado la tienda para que la clienta tenga el máximo de productos a la vista, las otras también.

Y por tanto no podemos generalizar que unas son feuchas, poco visuales, poco escaparate y productos apilados en cajitas detrás del mostrador y las otras son "ole-ole", a poco precio y sin nada de savoir-faire de las empleadas.

No confundamos.

Tener una tienda bien organizada, visual, con personal preparado y capacidad suficiente para tener el producto que la clienta necesita (función, talla-copa, etc, etc.) es casi exclusivo de tiendas con capacidad experta, que innovan, se reorganizan, están al día, se preocupan por tener productos de calidad, y que para ellas, lo verdaderamente importante es que la mujer, salga de la tienda satisfecha con su compra, y que le haya costado el precio que le haya costado, se llevan un producto sin remordimientos, porque saben que pase lo que pase, habrán hecho una gran compra.

jueves, 8 de mayo de 2014

Sayfit, la app gratuita que ayuda a encontrar lencerias expertas.

El mercado de la lencería se ha centrifugado. Cuando hablamos de distribución (tiendas), todo el sector admite que por un lado han quedado las cruentas guerras de la venta por impulso, donde se sitúan buena parte de las tiendas de retail compitiendo por precio y atracción visual. 

Por otro lado las tiendas que se han preparado para tener productos que cubren el amplio espectro de las tallas y las copas y los productos técnicos. En este caso, no se compite por precio, sino por su capacidad experta de tener el producto que se busca, de la talla y la copa adecuadas y que cubre las necesidades como el deporte, la lactancia, la salud, etcétera.

Todas compiten en el aspecto mas visual. Aquel que atrae a la usuaria. Aunque en el caso de las segundas, saben que su gran atractivo es que tienen de todo y que tienen soluciones.

En el primer caso, cuentan con campañas de marketing que las sitúa en el epicentro de la generación de moda rápida, con gran poder de atracción, y su modelo de negocio es el de vender mucho y rápido.

En el segundo caso, los/las profesionales dedican su tiempo a encontrar el producto, ayudar a escoger la talla y la copa, a encontrar el patrón que mas se adapte (construccion de la prenda), ayudar en el probador, aconsejar el sujetador de acuerdo con su uso...

El primero procura anunciar en grandes letras con "fuentes" y colores escogidos, precios que rondan los 20 euros o menos.

El segundo esgrime el producto perfecto, la durabilidad y la calidad del producto. Porque también están a la moda, los sujetadores también son chulos y se esfuerzan por exponerlos de forma correcta.

Nosotros apostamos por los segundos. Los que venden productos que no se deterioran, que aguantan, que cumplen su función... 

Por eso tenemos la app Sayfit, que ayuda a encontrar las tiendas de lencería-corseteria de la ciudad, que ofrecen la garantía de ofrecer un producto experto.

viernes, 25 de abril de 2014

La necesidad, la moda y el estilo.

Cualquier producto, sea el que sea, siempre a sido la consecuencia de una necesidad. Yo soy de los que creo que es imposible crear necesidades ya que quien lo consigue, acaba descubriendo que si una cosa realmente no es necesaria desaparece en un breve periodo de tiempo.

En temas de ropa interior, digamos que la necesidad crea tendencias, y éstas, han sido siempre las que han marcado su forma de vestir cotidiana.

Vamos a centrarlo. 

Ya en épocas remotas, y justo en el momento en que los humanos empezamos a caminar erguidos, los símbolos externos del cuerpo femenino que servían para atraer al sexo opuesto, como las mamas, empezaron a ser evidentes de forma permanente y no tan solo en periodo lactante.

Esta relevancia del pecho, y por puro confort, hizo conveniente cubrírlos, no por una cuestión de pudor, sino por una cuestión de confort, de necesidad. 

Esta necesidad de cubrirlo, de sujetarlo, se conseguía con elementos como el cuero o el tejido.

A partir de ahí, hasta bien entrado el siglo XX, muchas mujeres se sujetaban el pecho con largas tiras de tejido.

Paralelamente, en las clases mas pudientes, en las que marcaban estilo (nobleza, gente adinerada, altas clases sociales), marcaban tendencias y estilo, digamos qu marcaban las lineas de la "moda". 

Quedaba claro cuáles eran los estilos "bien vistos". Cinturas estrechas, mujeres erguidas, con hechuras, sin hechuras, con trasero prominente...

Para ello, se inventaron un sinfin de artilugios, como el corsé, el jubón, los miriñaques, el polisón, los rellenos, las enaguas... cuyo cometido empezó siendo la protección de los lujosos vestidos (que no se mancharan por la transpiración) y que acabó marcando figura (fajas, elementos que modificaban el cuerpo...). 

Desde que Catalina de Médici decidió en 1550 que las cortesanas comprimieran su cintura y se mantuvieran erguidas para asistir a cualquier acto de la Corte, hasta entrado el siglo XX, la evolución del corsé llevó a lucir "cinturas de avispa", que desfiguraban el cuerpo y "reordenaban" los órganos internos, impidiendo los embarazos y causando graves perjuicios en la salud.
Mas tarde la lucha anticorsé, llevó a que los diseños, dejaran la figura femenina libre y se realizaban piezas tiradas, desde debajo del pecho hasta los pies, o desde encima del pecho hasta la rodilla (estilo charleston).

La mujer buscaba su confort, y de ahí la gran revolución que significó el que las mujeres tuvieran que ponerse a trabajar en las cadenas de producción, porque todos los hombres estan en la guerra. Esto, permitió que se empezara a "tolerar" que se vistieran con pantalones y ropa cómoda.

Incluso las clases pudientes, descubrieron el confort del primer sujetador (Mary Phelps Jacob 1914), que dejaba a un lado la rigidez de un corsé.

Pero la gran revolución estética la provocó Hollywood. Howard Hughes pidió a un ingeniero aeronáutico una pieza que transformara el pecho en algo "misil y emergente", opensando en Jane Russell. Lo popularizaron Marylin Monroe y Jane, en "Los caballeros las prefieren rubias", apareciendo con sendos vestidos rojos ceñidos luciendo pecho puntiagudo.

Este fue el inicio de la industria del sujetador evolucionando, con protestas beatnik incluidas, a la actualidad, donde la mujer tiene conciencia de cómo quiere verse, de qué modo se gusta mas y cuál es su momento del día, para usar un tipo de sujetador u otro.

A pesar de todo, estamos en ese momento en el que se debe tomar consciencia de que hay mucha oferta de productos, mas o menos atractivos, mas o menos a la moda, con funciones de todo tipo, pero que se debe de escoger bien.

No hay dos mujeres que tengan la misma figura, ni el mismo volumen de pecho, ni la misma caja torácica, y por lo tanto se ha de acudir a tiendas que sepan ayudarla a escoger y que pùeda salir de la tienda con la pieza que le encaja como un guante y que va a ser la que necesita.

Y cuando hablemos de precio, hablemos también de si es caro o no. Pongamos un ejemplo fácil.

Compramos un sujetador que después de comprarlo no aguanta 10 lavados. O compramos un sujetador que nos cuesta cuatro veces mas, pero que después de 100 lavados aún lo usamos. ¿Cuál ha salido mas caro?.

En las tiendas con un surtido interesante y amplio de productos, de todos los estilos, formas, funciones y caacidades, donde saben atender en el probador y que sabes que saldrás del establecimiento sin remordimientos de compra, es lo que hacemos en Sayfit